Capítulo 23 Tendrás que ser tu.

Paola sentía sus manos y labios arder por el deseo por Elías y su mente solo estaba concentrada en una cosa.

Su oficina.

Estaba hecha un desastre, los maniquíes que tenían la propuesta  de la temporada estaban en el suelo con las piezas  rotas.

— ¿Qué demonios pasó?

El deseo que sentía por Elías...

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