Capítulo 31 Te engañas y cuando lo compruebes no quiero una sola lágrima.

Paola comenzó a correr, esa voz era macabra y cantarina pero plagada de maldad.

La oscuridad de la noche la arropaba y no sabía si era una ayuda para ella o para quien estaba detrás de ella.

Los pasos agitados se acercaban cada vez más.

‘Estúpida… Que estúpida había sido ¿a quién se le ocurre est...

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