Capítulo 44 El tiempo se termina si no quieres asesinarla a ella también ve al punto de encuentro.

— ¡Tu madre está muy mal Elías por favor abre la puerta! ¡No hay tiempo que perder!

Eso llamó la atención de Elías quien en un par de pasos estuvo cerca y la abrió.

Frente a él, la mujer elegante y sobre todo calmada de Erika había desaparecido, no era más que un manojo de nervios

— Amor...—ella ...

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