Capítulo 11 Un Vals Sobre Cristales Rotos II

Dastian no me lleva a un rincón apartado para hablar de negocios. 

Me extiende la mano.

—¿Bailamos, señorita Valerius?

—No quiero bailar con usted.— siseo, aunque mi mano ya está flotando hacia la suya como si tuviera voluntad propia.

—Es una orden ejecutiva.— murmura, tirando de mí hacia la pista.

...

Inicia sesión y continúa leyendo