Capítulo 17 El Síndrome De Abstinencia II

Al vernos bajar, su rostro se ilumina con esa sonrisa segura y propietaria. Camina hacia nosotros, ignorando a Dastian por completo al principio, y va directo a mí.

—¡Mi amor! —exclama, y me abraza con fuerza.

Me tenso. Es un reflejo involuntario. Su abrazo se siente extraño, ajeno. Su colonia cítri...

Inicia sesión y continúa leyendo