Capítulo 25 Hambre Real II

Abro la puerta de mi apartamento.

Está en penumbra, iluminado solo por docenas de velas repartidas por el salón. Huele a jazmín y a cera derretida. 

Hay pétalos de rosas blancss, por supuesto, esparcidos por el suelo haciendo un camino hacia el sofá.

Leonidas está allí, sentado con una copa de vino ...

Inicia sesión y continúa leyendo