Capítulo 28 La Marca De La Bestia

El espejo del baño privado de Dastian me devuelve la imagen de una mujer que acaba de ser devastada.

Tengo los labios hinchados y rojos, el rímel ligeramente corrido y el pelo es una maraña salvaje que ningún peine podrá domar en cinco minutos. Pero lo que me detiene el corazón no es el desorden de ...

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