Capítulo 31 El Veredicto De Plástico II

El timbre de la puerta suena ybpego un salto del susto, tirando un frasco de perfume al suelo que se hace añicos. El olor a jazmín inunda el baño, mezclándose con el olor metálico de mi miedo.

¿Leonidas? No, él tiene llaves.

Camino hacia la puerta con las piernas de plomo. Miro por la mirilla.

No ve...

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