Capítulo 32 La Firma Del Diablo

Mi maleta es pequeña, pero pesa como si llevara piedras dentro.

Bajo al lobby del edificio con las gafas de sol puestas, aunque es de noche. 

Tengo miedo de que el portero vea el pánico en mis ojos, o peor aún, que vea la culpa. 

Antes de salir, le he enviado un mensaje a Leonidas, diciendo: 

"La tí...

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