Capítulo 27 La carga del amor

Esa tarde, la atmósfera en la boutique se sentía sumamente tranquila. Las manos de Bella se movían con agilidad, ordenando algunos pliegues de gasa sobre la mesa larga; por el rabillo del ojo, vio a Rafael acercarse con pasos lentos, como si caminara con pies de plomo.

—Bella... hay algo que qu...

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