Capítulo 57 CAPÍTULO 57 La ira de Bianca

En otro lugar, el lujoso automóvil de Mateo entró a toda velocidad y se detuvo con un brusco frenazo en el amplio patio de su casa.

El rostro de Mateo permanecía completamente inexpresivo, frío y rígido. Con pasos firmes y decididos, atravesó el silencioso pasillo de la residencia hasta detener...

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