Ya casi estoy ahí, cariño

—¡Eli, maldito idiota! ¿Dónde estás?

La voz llega gritando a mi mente, y al instante, mi corazón late rápido y mi ET interior aúlla de pura alegría. Me toma un minuto procesarlo, sin embargo. ¿Kamila acaba de llamarme idiota?

—Oh, Diosa mía —respondo—. ¿Dónde estás, cariño? ¿Estás bien?

—¡No! —me...

Inicia sesión y continúa leyendo