Vampiro

Inanna

Tiempo. Era lo único que tenía ahora, atrapada en la belleza de mi castillo y en sus terrenos, antes impecablemente cuidados. Cada día era igual. Los pasillos estaban vacíos. El aire se volvía rancio, como si nadie viviera en el castillo y, sin embargo, dentro del salón, la fiesta continuaba...

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