Capítulo 52 La mantendré a salvo

César cerró la puerta tras de sí y su mirada se clavó en Julia, que tenía la cabeza hundida en un expediente. No pudo evitar fijarse en las pilas que tenía a izquierda y derecha.

Maldijo a Santos.

—Mamá.

Julia levantó la cabeza en cuanto oyó la voz de su bebé. Había estado inmersa en el expedient...

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