Capítulo 133

A las cuatro y cuarenta y cinco de la madrugada, Xandar descansaba la cabeza junto a su pareja en la cama, impregnándose de su aroma mientras le acariciaba la mano cuando, de pronto, oyó su suave gemido. Su cuerpo se irguió de golpe desde la silla, y acercó el rostro al de ella mientras decía:

—Car...

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