Capítulo 44

—¡No! —gimoteó de miedo y la apretó aún más—. Lo siento mucho, Lucianne, por favor. No me dejes. N-No me rechaces, te lo suplico. Seré mejor, por favor.

No le importaba estar suplicando frente a una audiencia. No le importaba lo humillante que se viera. Simplemente no quería perderla.

—No puedo… r...

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