Capítulo 50

Los ojos de Xandar se entrecerraron.

—¿En serio, amor? ¿Eso era todo?

Los ojos de Lucianne se alzaron de golpe ante su respuesta, sorprendida. A Xandar se le partió el corazón al ver que sus orbes negros ya brillaban con lágrimas. Tomó sus manos entre las suyas y dijo:

—Cariño, me estás asustando...

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