Capítulo 81 No tiene perdón

Valeria logró calmar el llanto después de que transcurrieron unos minutos. Ella dejó que la marea de emociones se apaciguara mientras su padre acariciaba su cabello con ternura.

​—¿Te sientes un poco mejor? —preguntó Eduard, con la voz suave—. Cuéntame, hija, ¿qué fue lo que pasó realmente? Escuché...

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