Firestones y dragones

Naomi

Nada bueno pasa después de medianoche.

Al menos, eso es lo que mi papá, un criminal y justiciero retirado convertido en Rey Alfa, siempre nos decía mientras crecíamos. Yo discrepo, y por eso, cerca de lo que creo que podrían ser las tres de la mañana, meto los brazos en una bata que cuelga d...

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