En su guarida

Naomi

No estoy segura de qué hora es cuando despierto empapada en sudor frío. Me deslizo fuera de las cobijas, tironeando del cuello húmedo de mi camiseta de tirantes, y miro mis piernas desnudas. La piel se me eriza en los muslos.

La habitación está casi a oscuras; el fuego en el hogar titila com...

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