Piénsalo

La fiebre regresa en la mañana cuando el sol se alza. Es espesa y almibarada sin fin a la vista. Me siento, rodeada de sábanas y almohadas que no recuerdo haber traído aquí desde el sofá. No llevo nada más que una camiseta cortada de Aris, que no recuerdo haberme puesto. Me froto la cara en la tela ...

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