Un universo en sus ojos

Ryatt

—Baila conmigo.

—No bailo con hombres que ni siquiera me dicen su apellido.

Vuelvo a inquietarme al borde del mundo de los sueños, viendo la misma escena una y otra vez en mi memoria. Ella, tan joven, tan hermosa, con ese vestido rojo demasiado ajustado, recortada contra un mar de colores v...

Inicia sesión y continúa leyendo