Ese no es mi nombre

Alex

Skye no se da la vuelta. Saco el celular del bolsillo, veo las tres llamadas perdidas de Toby y la docena de notificaciones de mis colegas horrorizados, pero las ignoro, avanzo tres pasos y dejo el teléfono sobre mi escritorio.

Miro a Skye, fijándome en cómo le brilla el cabello a la luz de ...

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