La noche que se fue

Fallon

Mis emociones vacilantes e incontrolables y mi absoluta falta de un cerebro racional quedan confirmadas justo después de la cena, cuando siento el impulso repentino de hacerme bolita y llorar. Mis ciclos lunares son increíblemente regulares: al día, a la hora. De vuelta en casa, en Moonrise,...

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