Preparándose para la guerra

Ian

—Nunca compartiste tu nombre.

La sanadora se acomoda el cabello plateado detrás de las orejas e ignora por completo mi comentario. Lleva la última hora ocupada con las manos, moliendo hierbas y guardándolas en bolsitas pequeñas. Los aromas son de hierbas curativas conocidas, cultivadas por tod...

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