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—¿Qué estás haciendo? —demandó de nuevo.

—Suelta el arma.

Ella se quedó allí pegada por un minuto, su mente giraba en torno al hecho de que solo quería una cosa y era que el hombre estuviera muerto, en ese momento sintió como si su corazón dejara de latir llenándose de silencio.

Los ojos temeroso...

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