Capítulo 14

La luz del sol se filtraba a través de las cortinas descoloridas mientras abría los ojos, mirando el techo desconocido. Esto no era mi ático en Praga, ni mi refugio seguro en París, ni siquiera mi escondite en Bucarest. Esto era mi "hogar"—una palabra que aún se sentía extraña en mis labios.

Me sen...

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