Capítulo 1 Fiesta
¡Ay no, ya cállate maldito aparato!
Murmuro apagando la jodida alarma que ya me tiene harta y miro la hora... ¿7:50? ¡Mierda llego tarde!
Me levanto a toda prisa enredándome con la sábana y me dirijo al baño a darme una ducha lo más rápido posible.
Ya es muy tarde y tengo que estar hoy a las ocho... No, no… Doble mierda.
¿Saben que es lo peor? Lo peor de todo es cuando tienes que levantarte un lunes muy temprano y el domingo en la noche te emborrachas hasta perder completamente la conciencia…
Y esto es justo lo que que me pasa en estos momentos, pues anoche... Bueno mejor les cuento…
Miro la hora y solo faltan diez minutos para marcharnos, cuando observo como mis dos mejores y únicos amigos se acercan a mí con una sonrisa en el rostro.
Mmm, estos quieren algo.
- Nat, el domingo vamos a un club ¿Quieres venir con nosotros?
Oh, perdón, perdón, se me olvidó presentarme, mi nombre es Nathalia, pero mis amigos me llaman nat para más corto y cuando somos muy cercanos. Así que soy Nathalia Smith Jiménez, mido 1.60 con curvas muy pronunciadas, un gran trasero envidiada por muchas… Jeje, tengo mis pechos un poco grandes, ojos grises, cabello castaño y labios un poco carnosos… Toda una diva.
Bueno sí, esa soy yo.
—No chicos, después del domingo es lunes y saben que hay que llegar temprano, además recuerden que el lunes viene nuestro supuesto nuevo jefe al que nadie ha visto.
Hablo rodando los ojos mientras recojo algunas de mis cosas.
—Venga vamos por favor, no tomemos mucho, solo dos chupitos como máximo.
Dice Amelia con una sonrisa risueña y la miro incrédula.
—Di que sí, no seas mala ¿De acuerdo?
Dice Tyler haciendo caras raras y yo lo único que quiero es reírme.
—Está bien, me convencieron, voy a ir.
Digo con una sonrisa mientras pienso en la ropa que voy a ponerme.
—¡Sí!
Gritan esos dos a coro y luego salen hablando no se de que cosa.
Los observo fijamente y pienso que pronto estos dos serán novios... Pasan mucho tiempo juntos y además tienen mucha química… Demasiada diría yo.
Antes de irme me dirijo donde el señor Miller para entregarle algunas cosas... Se me olvidó decirles que soy su asistente y llevo dos años trabajando con él.
Toco la puerta y escucho un pase.
—Señor Miller, aquí están los documentos que me encargó.
—Gracias Nathalia y te he dicho que me puedes llamar Guillermo no me voy a molestar por eso.
Le sonrío y doy media vuelta para irme cuando escucho su voz amable nuevamente.
—Hoy es nuestro último día trabajando juntos, permíteme decirte que fue un grato placer trabajar contigo, espero que sigas así... Y pórtate bien con tu nuevo jefe.
No aguanto más y derramó algunas lágrimas mientras le doy un corto abrazo.
—Jamás hubiera sido capaz sin su ayuda... Le doy mi eterna gratitud señor Miller.
—Solo miré en tí potencial y te ayudé a desarrollarlo, el resto lo hiciste tú sola.
Dice volviendo a su asiento.
—Ahora ya puedes irte.
Me despido de él con una sonrisa y me marcho.
(…)
Es domingo en la noche y ya estoy alistándome para ir al club.
Elijo un vestido negro de muchos brillos, muy ajustado y corto, lleva un hermoso escote corazón con mangas transoarente.
Me coloco unos tacones de color rojo y un maquillaje no muy cargado.
Al terminar salgo de mi departamento y me voy al dichoso club en mi Jeep de color rojo.
Al bajarme siento mucha mirada encima de mí y eso me hace sonreír internamente.
Oh sí, hoy quiero una noche de sexo salvaje, tengo la vagina hasta con tela de araña... Necesito una buena conquista.
Al entrar encuentro pronto a mis dos locos amigos que ya me esperaban con copas en las manos.
—Uuf, estás bellísima.
Dice Amelia con una sonrisa.
—Gracias hermosa, tu estás igual.
Le digo alzando las cejas mientras le guiño un ojo de manera pícara.
— ¿Viniste en plan conquista?
Me pregunta Tyler alzando las cejas mientras toma de su bebida.
-Algo así, quiero un verdadero hombre que me sacie esta necesidad completa.
— Mmm, que perra estás hoy.
Dice Amelia en medio de risas y todos la acompañamos mientras nos movemos un poco al ritmo de la música.
Al poco rato Amelia se va a bailar con un chico que la invitó y solo quedamos Tyler y yo en la mesa, lo veo algo medio inquieto y molesto... Bueno, eso era de esperarse.
—¿Te gusta verdad?
Le pregunto dando un sorbo y mi tequila.
—Que… ¿Cómo te diste cuenta..?
Le sonrío con obviedad.
—Te conozco Tyler, eres mi mejor amigo.
—Oh si, se me olvidaba.
Dice él, con una sonrisa.
— ¿Entonces?
Él suspira.
—Si me gusta... Pero no creo que sienta lo mismo por mí... No quiero destruir nuestra bella amistad por mis sentimientos.
Cuando voy a hablar una compañera de trabajo nos interrumpe queriendo bailar con Tyler.
Él se va excusándose conmigo... Y me quedo solita en la mesa.
Algunos me ofrecen bailar pero ninguno cumple mi requisito... Quiero a alguien que... Con solo de verlo me lleve al más allá.
Así que tomo sin pensar en el mañana... He bailado varias veces con algunos, pero solo para matar el tiempo.
—Bueno Chicos...
Hablo arrastrando un poco la palabra.
—Ya me voy, mañana hay trabajo.
—¿Segura que puedes conducir?
Me pregunta Tyler con peor ebriedad que yo ¿Por qué tomó tanto?
—Sí descuida... Iré a poca velocidad.
—Bueno, entonces cuídate.
Dice Amelia dándome un abrazo y luego salgo del lugar y me monto en mi auto.
Al principio voy a poca velocidad... Pero a la mierda y acelero a toda velocidad sintiendo esa adrenalina tan buena.
Pongo música a todo volumen y canto con toda mis fuerzas.
A lo lejos miro un semáforo y freno... Pero siento que le di a algo a alguien...
—¡Maldita sea!
Escucho una ronca voz de hombre y sonrío con algo de torpeza.
— Ups ¿Que hice?
