Capítulo 11 Emboscada

Abro los ojos y la realidad me golpea con la fuerza de un mazo. Estoy atada de pies y manos a una silla metálica. El frío del metal se filtra en mi piel y el olor a humedad y pólvora me llena los pulmones. Maldita sea... me encontraron.

​Hace apenas una hora, el mundo parecía perfecto. Estaba tomand...

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