Capítulo 37 Acompañante

Nathalia

​Después de habernos entregado el uno al otro en el baño con una urgencia que rayaba en lo animal, el mundo parece haberse detenido. 

Ahora estamos acostados, piel con piel, bajo las sábanas de seda que se sienten frías en comparación con el calor que emana de su cuerpo. 

El silencio es cóm...

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