Capítulo 52

—¡Vamos, ya come algo!

De algún modo, Gabriel había terminado cocinando bacalao. Le entregó un plato a Elizabeth y colocó otro frente a Rebecca.

El rostro de Rebecca se iluminó al instante.

—¿Ves? Te dije que te caigo bien… no lo quieres admitir, ¿eh? ¡Hasta te acordaste de lo que más me gusta co...

Inicia sesión y continúa leyendo