Capítulo 104

—Eso es porque lo diseñaste de maravilla —dijo Charlotte, encantada mientras se contemplaba en el espejo.

Tenía que admitirlo: Isabella hacía magia con las manos.

Empezó a preguntarse qué habría diseñado para Alexander. A decir verdad, crear ropa formal para hombres era aún más complicado. Los ves...

Inicia sesión y continúa leyendo