Capítulo 285

Alexander mantuvo a Charlotte entre sus brazos durante largo rato, hasta que ella apoyó una mano en su pecho y lo apartó con suavidad.

—Está bien, voy a entrar. Tú también deberías irte a casa —dijo, alzando la mirada hacia él con aquella expresión suya, dulce pero firme—. Si no descansas bien, ¿có...

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