Capítulo 324

—¡Ah!

Empujaron a Tessa con tanta fuerza que estuvo a punto de perder el equilibrio. Por instinto, se protegió el vientre con los brazos, presa del pánico.

Aquel bebé era su salvavidas. No podía permitir que le pasara nada.

En ese momento, Beatrice bajó las escaleras con pasos furiosos.

—¿Es que...

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