Capítulo 333

Sebastian no regresó al hotel hasta las tres de la madrugada.

El Sr. Sterling seguía despierto. Llevaba horas paseándose de un lado a otro, consumido por la ansiedad. En cuanto Sebastian abrió la puerta, al anciano se le iluminó la mirada.

—Sebastian, ¿cómo te fue? ¿De verdad es tu tío?

—No apare...

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