Capítulo 377

Mientras masticaba, Charlotte reparó de pronto en que Alexander no dejaba de mirarla.

—¿Por qué me miras así? No me digas que solo compraste un sándwich.

—No, hay más. Si no te basta con eso, aquí tengo de sobra —respondió Alexander.

—Entonces, ¿por qué no dejas de observarme? Come lo tuyo. Cualq...

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