Capítulo 399

Charlotte intentó apartarlo, pero Alexander ni se inmutó. Le alzó la barbilla y se abrió paso entre sus labios con una insistencia audaz, casi temeraria.

Tenía los ojos entornados y velados por la embriaguez, pero no dejó de mirarla ni un instante. Incluso así, en aquella mirada aturdida se adivina...

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