Capítulo 405

Isabella jamás imaginó que Julian pudiera ser tan descarado. Ni siquiera se había inmutado ante su pistola de juguete.

—Uf, ya no tengo nada más que hablar contigo.

Solo había querido asustarlo un poco. Estaba a punto de guardar la pistola cuando una mano apareció de la nada y se la arrebató.

—¡D...

Inicia sesión y continúa leyendo