Capítulo 443

—No pienso comer nada de lo que hayas preparado. ¿Y si le pusiste veneno? Mírate: tan limpio y pulcro, como un señorito que jamás ha tocado un cuchillo de cocina. ¿Seguro que ahí dentro no cocinaste alguna porquería digna de una pesadilla?

Isabella no se creía ni por un segundo que alguien como Ale...

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