Capítulo 458

Pasó casi un minuto entero en un silencio incómodo. A Charlotte le ardían las orejas de vergüenza.

Fue entonces cuando cayó en la cuenta de que había sido demasiado impulsiva al llamar así a Alexander.

¿Qué estaba haciendo? Lo que le ocurriera no tenía nada que ver con ella. Había sonado demasiado...

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