Capítulo 459

Alexander lo miró fijamente, con una frialdad glacial en la voz.

—Si no vas a apretar el gatillo, lo haré yo. Después de todo, es tu arma. Ni siquiera sé si funciona.

Mientras hablaba, apoyó el dedo en el gatillo con absoluta calma.

Bastaba una mínima presión para que la bala saliera disparada ha...

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