Capítulo 482

Charlotte asintió levemente.

—Sí... de verdad duele. Así que, de ahora en adelante, tú y el bebé tienen prohibido aliarse en mi contra, ¿de acuerdo?

Alexander le acarició la mejilla con la yema de los dedos.

—Jamás haría algo así. No soporto ni siquiera pensar que algo pueda hacerte daño.

¿Moles...

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