Capítulo 54

Charlotte se quedó inmóvil entre los brazos de Alexander. Su aroma fresco y amaderado le inundó los sentidos y desató en ella un torbellino de emociones.

Tenía el cuerpo rígido y las orejas encendidas.

—Alexander... ¡Esto se cobra aparte! Un servicio de este nivel tiene un precio. Aunque, si firma...

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