Capítulo 18: Si no estuviéramos prometidos... Puede que me haya gustado...

Nadia

ME LEVANTÉ ANTES de que el sol saliera la mañana siguiente. ¡No iba a prolongar mi supuesta lesión cuando Lucca ya había encontrado una solución! Para cuando el desayuno estuvo listo, ya había hecho algo de entrenamiento.

—¿Cómo va el tobillo, querida?— Mi mamá levantó una ceja antes de pasa...

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