Capítulo 40 - ¡Las hadas!

Nadia

Tomó mi silencio como su oportunidad perfecta para bombardearme aún más.

—Cariño, ¡debes ver nuestra posición precaria! No eres una princesa. Nunca lo fuiste realmente. Sus palabras dolieron, pero sabía que tenía razón. Incluso si Sebastián quería hacerme su reina, los demás nunca lo habrían...

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