Capítulo 260 Probablemente confundiste a Dios

El violento temblor de la pluma duró apenas un latido antes de aquietarse y volver a asentarse en la caja rectangular de obsidiana, como si no hubiera pasado nada.

Allí quedó, en un silencio perfecto, una reliquia tejida de noche y de luz de luna, irradiando una belleza tan exquisita como peligrosa...

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