Capítulo 48 La noche del refugio

El fuego de la chimenea se había reducido a un resplandor vivo de brasas rojas que pintaba la gran sala de madera con una luz cálida y tenue. Afuera, la lluvia de la montaña había cesado, dejando solo el goteo constante sobre las tejas y el murmullo del viento entre los pinos. El silencio adentro er...

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