Capítulo 68 Capítulo 68

Leandro

Valeria camina a mi lado hacia la habitación. No dice nada. Yo tampoco.

Pero su mano está entre la mía, y eso basta para que el pasillo entero parezca más estrecho, más oscuro, más peligroso. Cada paso que damos arrastra lo que quedó ardiendo en los establos. Su respiración todavía no está...

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