Capítulo 130: No te atrevas a provocarme.

Cuando la sirvienta vio a Ariel, el rostro se le puso pálido al instante. Sabía que estaba en serios problemas. Una mala sensación se le fue acumulando en el estómago. Por más que intentó quitársela de encima, solo se hacía más evidente. Incluso su expresión se le torció mientras permanecía bajo el ...

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