Capítulo 109

Vesper

—Así que… —dije mientras caminábamos por las calles tenuemente iluminadas rumbo al puerto donde estaba atracado su barco de reparto; el aire nocturno, fresco contra mi piel, traía el aroma a sal y dulzura del océano—. No creo haber captado tu nombre.

—Mateo —respondió, sin dejar de mirarme ...

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